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Los vecinos no quieren soportar el tráfico desviado de la Ribera Solicitan una reunión con el concejal de Tráfico para tratar el tema. Está claro: el tráfico no es fútbol pero genera debates apasionados y en ocasiones, posturas irreconciliables. La futura peatonalización de la Ribera no ha dejado indiferente a nadie, sobre todo, en el Distrito Sur. Los vecinos han mostrado algunas dudas y cierto malestar sobre la inminente reordenación del tráfico que el Ayuntamiento de Córdoba propone para solventar el corte en el tramo comprendido entre las calles Caño Quebrado y Santa Teresa Jornet. De hecho, el secretario del Consejo del Distrito Sur, Luis García, ha solicitado una reunión urgente con el concejal de Seguridad y Movilidad, José Joaquín Cuadra, para abordar la cuestión y recabar más información sobre las consecuencias del citado corte. Las obras de recuperación de la Puerta del Puente, que incluyen la colocación de un colector para aguas residuales, comenzarán previsiblemente a mediados de septiembre, serán ejecutadas por la Junta de Andalucía y supondrán el desvío de la circulación hacia la avenida de Cádiz. "No vamos a consentir que esa solución sea la definitiva", afirma rotundo el representante vecinal del Distrito Sur, quien duda de que esta vía pueda absorber "más coches de los que ya tiene". Además, para Luis García, el problema se acrecentará en la plaza de Andalucía en las horas punta. A pesar de todo, el rechazo de algunos vecinos estriba en que ese desvío se mantenga una vez que finalicen las obras y se quede de modo permanente. Esta opinión es la que comparte la presidenta de la asociación Puente Romano, Carmen Sevilla, que se opone a que el desvío se mantenga después de la remodelación: "No vamos a consentirlo", sentencia. Para esta representante vecinal, durante la obra, los afectados de la zona se verán obligados a hacer "un esfuerzo", pero Sevilla insiste en que cuando finalicen "habrá que buscar otras soluciones". Estas reacciones vecinales no se han hecho esperar aunque los cambios anunciados son, en principio, solo para el tiempo que dure la obra un total de veinte meses. Por ahora, solo se sabe que, después de la remodelación, la Ribera será peatonal aunque reservará un espacio para el transporte público. "El problema es que sea cual sea la solución no nos la han explicado, tanto que se habla de participación ciudadana y luego nada", ironiza Luis García. Todas las asociaciones que componen el Consejo de Distrito Sur están convocadas el próximo martes, 2 de septiembre, a una reunión en la sede de la antigua Escuela de Magisterio para perfilar cuál será la postura que defenderán ante el responsable del Tráfico municipal, el concejal de Izquierda Unida, José Joaquín Cuadra. Textos tomados del Diario de Cordoba
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