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Condenado a 17 años de cárcel el asesino de Rosa María Millán La joven murió tras recibir múltiples golpes con una piedra y ladrillos.El autor del crimen, que había sido su pareja, le asestó al menos 13 puñaladas. La sección segunda de la Audiencia Provincial ha condenado a 17 años y medio de prisión a Francisco José M.A., el asesino de Rosa María Millán, la joven que murió en el conocido como crimen de Cepansa. En la sentencia se recoge el acuerdo al que todas las partes llegaron en la última sesión del juicio, por el que se condena a F.J.M.A. a un delito de asesinato con ensañamiento. El fallo recoge la prohibición para el condenado de comunicarse y acercarse al hijo, madre y hermanos de la joven durante diez años, así como que indemnice al hijo de la fallecida con 300.000 euros y a la madre de la misma con 150.000 euros. F.J.M.A. tendrá que pagar a su vez a la Hacienda Pública 45.100,80 euros. Por su parte, la Audiencia condena también a M.L.M., amigo de F.J.M.A, como autor responsable de un delito de encubrimiento. La sentencia recoge como probado que F.J.M.A. y Rosa María Millán iniciaron una relación sentimental a principios del año 2003, en la que eran frecuentes las desavenencias entre ellos, hasta el punto de que el acusado fue condenado por haberla agredido. A pesar de la condena, Rosa María continuó con la relación a través de encuentros esporádicos. La fallecida envió el 10 de febrero del 2005 un mensaje al móvil del acusado para verse. Quedaron en el solar de la antigua factoría Cepansa, con el fin de mantener relaciones sexuales. Añade el fallo que en el transcurso de la relación sexual, y ante un comentario de la joven, el acusado se enfureció presa de los celos, cogió una piedra de grandes dimensiones y la estrelló en la cabeza de la mujer. Le dio otros golpes en la cabeza con varios ladrillos, hasta que Rosa quedó en estado de seminconsciencia. Acto seguido, F.J.M.A. extrajo una navaja de su pantalón y le asestó al menos 13 puñaladas. Como el ahora condenado escuchó que la joven aún no había fallecido cogió otra piedra y la lanzó fuertemente hacia la cabeza de la que había sido su pareja, acabando así con la existencia de la chica con un sufrimiento innecesario. La sentencia apunta que Rosa María murió a consecuencia de los traumatismos sufridos en la cabeza por al menos 7 impactos con objetos contundentes, que causaron múltiples fracturas craneales y que afectaron a los centros vitales nerviosos. Al día siguiente, F.J.M.A fue a casa de un amigo suyo, el condenado por encubrimiento M.M.L., y le contó que había matado a su novia, ayudándole éste a curarle las heridas en las manos y ocultando pertenencias de la joven. Textos tomados del Diario de Cordoba
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